¿Es justo que en tiempos
de inteligencia artificial, robótica, telecomunicaciones en tiempo real,
llegada a más poblaciones, barriadas, caseríos de personas bien instruidas en
teología y en las buenas prácticas de la Palabra de Dios, todavía existan
personas que crean que a Nuestro Señor Todopoderoso se le gana con dinero y que
hay gente autorizada aquí en la tierra para vender terrenos en el cielo?
La respuesta es clara: NO
ES JUSTO, LÓGICO NI TIENE ASIDERO EL NO CONTRATACAR ELLO.
Nadie tiene autoridad ni posibilidad de vender terrenos en el cielo
Un ser humano puede
brindar Asesoría de visas porque es un asunto meramente humano, de
fronteras, leyes y viajes, respaldado por el don de la sabiduría y por su
propio libre albedrio que decidió irse por el camino del bien. Puede incluso
venderte los boletos y planes vacacionales, desde Ecuador, Venezuela o
cualquier país a cualquier país libre.
Una persona profesional
de la medicina puede recetar medicamentos estando debidamente facultada
y con permisos, ya que es un don que Dios otorga para brindar ayuda y salud a
otros.
El ser humano que se
prepara para la informática, puede aplicar hasta donde sus conocimientos teóricos,
prácticos e incluso empíricos le permiten, también dotado de un don para
comprender y aplicar en favor de la real evolución humana: el conocimiento.
Pero, no existe un ser
mortal -salvo Nuestro Señor Jesucristo en su calvario- que pueda otorgar la
llave al reino de los cielos a otro ser, aunque bien puede pedir porque esa
persona consiga mostrar su redención y arrepentimiento y halle el camino al
perdón que le gane indulgencia ante Dios y le permita estar en el reino de los
cielos.
Mucho menos alguien puede
creer que alguien tenga autoridad para vender terrenos en el cielo y que un
aporte de quién sabe cuántos dólares, euros, criptomonedas, moneda local o
propiedades terrenales, le ganen el favor de estar en el lugar más sagrado
posible.
El dinero y los valores
digitales o minerales son cosa de humanos, que sólo aplican en la tierra y que
tienen lógica para poder equilibrar los intercambios de bienes y servicios
entre las personas. Los bienes sólo funcionan en este plano físico, pero en el etéreo,
donde todo es un paraíso de igualdad y descanso eterno al lado del Padre, nada
de eso tiene valor.
Por eso hay sectas
disfrazadas de religiones que aseguran que sólo se necesita Fe y no hechos para
tenerlo todo de Dios, equiparando a la Fe con un producto que se adquiere, se
le da mantenimiento y es transferible o canjeable también por valores
materiales.
Una Fe sin acciones o
hechos, es vacía. Hasta los monjes tibetanos que se quedaban encerrados en sus
templos buscando la paz y conexión con el universo se dieron cuenta que, si
logran el saber y el bien sentir y no lo transmiten con enseñanzas, motivaciones
y actos reales, ese saber se hacía polvo y moría y su paso por la vida no
funcionaba.
Por ello es que hay que
obrar bien y no para “ganar puntos”, hay que hacerlo porque es tu naturaleza,
incluso por encima del libre albedrío, que es manipulado para que decidas por
un bando, cuando debería ser utilizado para entender con real criterio que lo
que está mal, ni se propulsa ni se halaga, sólo se delata para que se destruya.
Cuando alguien intenta
vender terrenos en el cielo, estafa dinero y sentimientos, pero tiene la
pérdida de su humanidad y propósito, lo que ya le convierte en poseedor de una
paila en el infierno (la vieja pero comprendida metáfora). Y quien a sabiendas
que carga pecados de pensamiento, palabra, obra u omisión y cree que está
pagando una multa al impuesto sobre la renta y queda exento, también se está
ganando el infierno, pero en vida.
Ya dejen de confundir al
reino de Dios con lo terrenal y pasajero. Los valores éticos, morales, humanísticos,
lógicos para que sean justos y de empatía, son las verdaderas monedas de canje
para ganar nuestro boleto al paraíso.
¿De qué le sirvieron a
Judas las monedas que ganó por vender a Jesús de Nazaret?, de nada. El dinero
le hizo perder todo lo valioso que tenía, por una transacción engañosa.
Eso mismo pasará a
quienes caigan en las garras de los mercaderes de la Fe, ya que ellos arrastran
a los incrédulos. Y no digas que no lo sabías, porque desde siempre se ha
enseñado y ejemplificado que Dios está con los buenos y los justos, y el dinero
no te hace ni bueno ni justo, siempre será el instrumento de tus acciones y
sentimientos.
Referencias directas sobre entrar al Reino de los Cielos en La Biblia
No te voy a vender
terrenos en el cielo. Te coloco textualmente las maneras cómo refleja La Biblia
que puedes ganar tu entrada al mejor lugar de la existencia después de fallecer
en este mundo:
1.
Mateo 5:20
"Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y
fariseos, no entraréis en el reino de los cielos."
2.
Mateo 7:21
"No todo el que me dice: 'Señor, Señor', entrará en el reino de los
cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos."
3.
Mateo 18:3
"Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como
niños, no entraréis en el reino de los cielos."
4.
Mateo 19:23-24
"Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente
entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil
pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de
Dios."
5.
Juan 3:5
"Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no nace de
agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios."
Referencias indirectas (condiciones, promesas o advertencias relacionadas), todas alejadas de la herejía de quienes intentan vender terrenos en el cielo:
1.
Mateo 5:3 (Bienaventuranzas)
"Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de
los cielos."
2.
Mateo 6:33
"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas os serán añadidas."
3.
Mateo 16:19
"A ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ates en
la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será
desatado en los cielos." (Dirigido a Pedro).
4.
Mateo 25:34 (Juicio
final)
"Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre,
heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo."
5.
Hechos 14:22
"Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino
de Dios."
6.
1 Corintios 6:9-10
"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?..." (Enumera
conductas que impiden la entrada).
7.
Gálatas 5:21
"Envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas;
acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que
practican tales cosas no heredarán el reino de Dios."
8.
Apocalipsis 21:27 (Visión
del cielo)
"No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y
mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del
Cordero."

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