miércoles

Un lugar de Paz y Libertad


“Mente sana en cuerpo sano”, mayor y mejor sentencia en lo que respecta al cuidado del templo que es nuestro cuerpo, no hay.
Cada día nos llenamos de las tensiones que nos rodean y más aún, de las que nos creamos sea porque las cosas se complican o porque nosotros las complicamos no aplicando lo de “un problema a la vez”.
El agobio, el stress, las preocupaciones. Las películas tétricas mentales conque llenamos nuestro día a día, sea de pie o recostados supuestamente para descansar, van horadando nuestro ánimo y ello paulatinamente se refleja en nuestra salud, sin dejar de mencionar que vamos viciando al ambiente haciendo huir a quienes queremos pero que nos evitan por tóxicos o simplemente llenándolos de nuestra toxicidad que se suma a la que ellos mismos se generan. Un oprobioso círculo vicioso de mala salud anímica por falta de inteligencia emocional.
Pero siempre hay soluciones para cada problema, lo que no hay es que ser cerrados para buscarlas y menos el hacernos herméticos para no solicitar ayuda o no aceptar la que gentil y sinceramente nos llega. Salvo las funciones corporales y el razonamiento, difícilmente hay actividades de mejoramiento personal y social que se puedan hacer solos, siempre son directa o indirectamente trabajos y logros en unidad.
¿Tienes la mente agobiada, sensación de vacío y cansancio psico – físico a diario?, ¿te afecta la rutina o te da tedio lo que decidiste hacer, aunque lo ames?, bueno, esos problemas y más se solventan dándote un espacio, una salida, un escape.

Busca en Internet los mejores lugares ecoturísticos por ejemplo, y date una vuelta por la sencillez. Porque siempre será momento idóneo aquel que ensalce el espíritu, que regocije el pecho, que aclare la mente, que te dé nuevas y mejores perspectivas y expectativas o como se dice en criollo, “que te recargue las pilas”.
No sólo las vacaciones son necesarias. Se requiere una válvula de escape momentánea y los sitios donde haces conexión con la naturaleza, directamente la estás haciendo con Dios, El creador, y contigo mismo que eres su persona querida por venir de Él.
En Japón, por ejemplo, es obligatorio hacer una siesta diaria, labores donde labores. Porque eso “reinicia” a la persona luego de cierta cantidad de tiempo. Y eso aumenta su productividad, aclara sus pensamientos y mejora su comportamiento social.
Pues aplica lo mismo con un escape a lo natural, te reconforta, te despoja del ruido de las ciudades, te solaza el ánimo, te reencuentra con las raíces de la humanidad y no pierdes el toque urbano, lo que es un balance idóneo, pues nadie puede ni debe arrancarse lo que tiene como quien cercena, ya que eso traumatiza y agrava la situación de donde vino a necesidad del escape natural.
¿Quieres reencontrarte con esa persona favorita que eres tú?, rompe las cadenas de la opresión del agobio y entrégate a la libertad de poder llenar tu vida de emociones que te fortalezcan para enfrentar y vencer las pruebas del día a día, sea en el trabajo, la casa, la comunidad o en tu casa mental.
Para hacerte fuerte y sano, debes comenzar por sacarte la idea de que la presión y la rigidez son la única forma de éxito, cuando éste también radica en saber equilibrar para poder ser y hacer feliz el camino que elijas y que en el mismo consigas lo más positivo para hacerlo siempre laborioso y de aprendizaje y jamás pesado o aletargador.
Haz turismo, date una vuelta por la creación divina y la del hombre. Allí está el punto de equilibrio que te dará inspiración, paz y salud integral.
Lcdo. Argenis Serrano - @Periodistech

sábado

50 CONSEJOS DE ORO


Toda la vida es aprendizaje teórico y práctico, nadie sabe todo. Somos el complemento del mundo y de nuestro entorno. Lo que nos hace útiles es aportar a los demás lo mejor de nosotro y eso usualmente proviene de las pequeñas cosas que se hacen grandes al ser consuetudinarias y en las que se aplica alma, mente, corazón y espíritu. De allí devienen éstos consejos básicos. Hay muchos más que ustedes pueden agregar en los comentarios o mejor, aplicar en la vida real.



Hechos son acciones, no buenas razones.


50 CONSEJOS DE ORO
1. Nunca saludes de mano a nadie sin ponerte de pie.
2. En una negociación, nunca hagas la primera oferta.
3. Si te confían un secreto de algo no dañino para terceros, guárdalo, olvídalo para los demás.
4. Regresa con tanque lleno el auto que te prestaron.
5. Haz las cosas con pasión o mejor no las hagas. 

6. Cuando saludes de mano, hazlo firme y mirando a los ojos, que se note tu sentir real.
7. Vive la experiencia de hacer un viaje solo.
8. Nunca rechaces un chicle o caramelo de menta, las razones son obvias.
9. Acepta consejos si quieres llegar a viejo.
10. Acércate a comer con la persona nueva en la oficina, universidad o actividad. 

11. Cuando le escribas a alguien enojado, termina y vuelve a leerlo, después bórralo y hazlo de nuevo.
12. En la mesa no hables de lo que te indigesta o molesta; eso crea el mismo efecto en los demás.
13. Se Justo, defiende a los que son abusados sin abusar.
14. Escribe tus metas y luego trabaja por ellas.
15. Defiende tu punto de vista sin ofender ni insultar, se tolerante y respetuoso ante el ajeno, recuerda que puedes errar.

16. Llama, escribe y visita a tus padres, hijos, familiares y amigos, no pierdas el tiempo esperando que ellos lo hagan primero.
17. Nunca te arrepientas de nada bueno, aprende de todo.
18. En momentos o días de soledad, relájate, disfruta y aprende, no te hagas películas tristes.
19. El honor y la lealtad para ti y l gente de bien, son básicos en tu personalidad.
20. No le prestes dinero a quien sabes que no te pagará. 

21. Cree en algo y busca comprender en lo que creen los demás.
22. Tiende tu cama al levantarte por las mañanas.
23. Canta en la ducha.
24. Cuida una planta o un jardín.
25. Observa el cielo de día y/o noche cada vez que puedas. 

26. Descubre tus habilidades y explótalas.
27. Ama tu trabajo, o déjalo.
28. Pide ayuda cuando la necesites. El falso orgullo no sirve.
29. Enséñale un valor a alguien, de preferencia a un niño.
30. Valora y agradece a quien te tienda la mano. 

31. Se amable con tus vecinos.
32. Hazle el día más alegre a alguien.
33. Compite contigo mismo.
34. Regálate algo grande mínimo una vez al año. Y algo pequeño y dulce una vez al mes.
35. Cuida tu salud, sin ella, los logros se retrasan o no llegan. 

36. Saluda con una sonrisa (no mueca) y sí no la sientes, al menos no pongas gesto de disgusto.
37. Piensa rápido, pero habla despacio.
38. No hables con la boca llena. Usa pañuelos o servilletas.
39. Lustra tus zapatos y corta tus uñas.
40. No opines sobre temas que desconozcas, pero escucha y pregunta con discreción. 

41. Nunca maltrates a un animal.
42. Alza la voz ante las injusticias.
43. Nunca pierdas la maravillosa oportunidad de quedarte callado.
44. Reconoce a alguien su esfuerzo.
45. Sé humilde ante todo. Pero no sumiso. Evita reprochar y mentir.

46. Nunca olvides de dónde vienes.
47. Pasea cada vez que te sea posible.
48. Cede el paso.
49. Baila bajo la lluvia.
50. Busca tu éxito, sin desistir. El éxito no es obtener riquezas, sino vivir con dignidad y en lo que te hace feliz.

domingo

CÓMO MURIERON LOS APÓSTOLES


1. Mateo: Sufrió el martirio en Etiopía, asesinado por una herida de espada.

2. Marcos: Murió en Alejandría, Egipto, después de ser arrastrado por caballos por las calles hasta que murió. No está entre los 12 principales apóstoles porque fue más un "colaborador", pero su Evangelio fue el primero, colocado luego después del de San Mateo.

3. Lucas: Fue ahorcado en Grecia como resultado de su tremenda predicación a los perdidos.

4. Juan: Enfrentó el martirio cuando fue hervido en una enorme vasija de aceite hirviendo durante una ola de persecución en Roma. Sin embargo, fue liberado milagrosamente de la muerte. Juan fue sentenciado a las minas en la prisión de la isla de Patmos. Escribió su profético Libro del Apocalipsis en Patmos. El apóstol Juan luego fue liberado y regresó para servir como obispo de Edesa en Turquía moderna. Murió como un anciano, el único apóstol en morir pacíficamente

5. Pedro: Fue crucificado cabeza abajo en una cruz en forma de X. Según la tradición de la iglesia, fue porque les dijo a sus torturadores que se sentía indigno de morir de la misma manera que Jesucristo había muerto.

6. Santiago: El líder de la iglesia en Jerusalén, fue arrojado a más de treinta metros del pináculo sureste del Templo cuando se negó a negar su fe en Cristo. Fue el mismo pináculo donde Satanás se había llevado a Jesús durante la Tentación. Cuando descubrieron que sobrevivió a la caída, sus enemigos golpearon a Santiago hasta la muerte.

7. Santiago el hijo de Zebedeo: Era un pescador de profesión cuando Jesús lo llamó a toda una vida de ministerio. Como un fuerte líder de la iglesia, Santiago fue decapitado en Jerusalén. El oficial romano que custodiaba a Santiago miró sorprendido como él defendió su fe en su juicio. Más tarde, el oficial Caminó junto a Santiago al lugar de ejecución. Vencido por convicción, declaró su nueva fe al juez y se arrodilló junto a Santiago para aceptar la decapitación como cristiano.

8. Bartolomé: También conocido como Nathaniel, era un misionero en Asia. Fue testigo de nuestro Señor en la Turquía actual. Bartolomé fue martirizado por su predicación en Armenia, donde fue azotado con un látigo.

9. Andrés: Fue crucificado en una cruz en forma de X en Patras, Grecia. Después de ser azotado severamente por siete soldados, ataron su cuerpo a la cruz con cuerdas para prolongar su agonía. Sus seguidores informaron que, cuando fue llevado' hacia la cruz, Andrés los saludó con estas palabras: "Hace mucho que deseaba y esperaba esta hora feliz. La cruz ha sido consagrada por el cuerpo de Cristo colgado de ella”. Siguió predicando a sus verdugos durante dos días hasta que expiró.

10. Tomás: Fue apuñalado con una lanza en India durante uno de sus viajes misioneros para establecer la iglesia en el subcontinente.

11. Judas: Fue asesinado con flechas cuando se negó a negar su fe en Cristo.

12. Matías: El apóstol elegido para reemplazar al traidor Judas Iscariote, fue apedreado y luego decapitado.

13. Pablo: Fue torturado y luego decapitado por el malvado emperador Nerón en Roma en el año 67. Pablo sufrió un largo encarcelamiento que le permitió escribir sus muchas epístolas a las iglesias que él había formado a través del Imperio Romano. Estas cartas, que enseñaron muchas de las Doctrinas fundacionales del cristianismo, forman una gran parte del Nuevo Testamento.

Tal vez esto es un recordatorio para nosotros de que nuestros sufrimientos aquí son de hecho menores en comparación con la intensa persecución y la fría crueldad que enfrentaron los apóstoles y discípulos durante su tiempo por el bien de la fe.

Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, será salvo.

jueves

Ser como el Bambú


Razón tenía Gandhi al pedirnos ser como el bambú. Porque la vida es derivativa y hasta de nuestras buenas decisiones y nuestra actitud y aptitud, hay que también alejarse de lo monolítico y flexibilizar, por si acaso alguien en nuestro entorno cae y nosotros le hemos de rescatar…o ser nosotros los rescatados.

Ir con la corriente, con el viento, con la tromba o el huracán y no quebrarnos, pero sí saber soportar lo que venga y los escombros que pueda traer. Ser del entorno y a su vez colaborar con su recuperación, manteniéndonos fuertes, útiles, inspiradores.

El bambú se prepara para triunfar y en su camino hacia lo más alto se vuelve poderoso. Si la desgracia cae sobre él y alguien lo corta de manera indiscriminada, este árbol renace y llega de nuevo a la cumbre; incluso “empezando de cero”. Nos conviene prepararnos para ser tan fuertes como esta milenaria caña.

Algunos lo ven como un singular talismán; sin embargo sus poderes no están centrados en los llamados dones sobrenaturales. Él bambú es un reflejo de muchas cosas: fortaleza, vitalidad, paciencia, constancia, perseverancia y, sobre todo, grandeza, como la que dijo Bolívar “la de ser útil”, en una humildad de la que no se jacta, sino que simplemente se muestra con hechos y no razones. 

Además, es una valiosa planta que nos enseña a esperar el tiempo preciso. Sembrar una semilla de bambú en el jardín de su casa, obliga que armarse de paciencia para no llevarse una gran decepción, porque aún con esmerado regado durante meses e incluso durante los primeros años, no conseguirá que brote ni el más pequeño tallo. Ella demora hasta más de 7 años para germinar. Y ese tiempo en términos humanos es el de descubrirnos, en actos, consecuencias, aciertos, errores y adaptación, cuando descubrimos que no tenemos un entorno, somos parte del todo y debemos esperar lo mejor, preparándonos para la atípico y lo peor.

En nuestra vida diaria, nos ocurre lo del bambú. Requerimos del tiempo suficiente para acceder a nuestros propósitos. ¡Claro! No tenemos la paciencia del bambú para crecer. Cuando algo no nos sale bien les echamos la culpa a todos.  Deberíamos tener presente que todo sucede en el tiempo de Dios, al igual que ocurre con el bambú.

Cuando ya el alma humana, la conciencia y la humildad están preparadas y regadas, crecen vertiginosamente como el bambú su tallo que alcanza hasta tres metros en un solo mes. Y es que durante todo el tiempo que espera para verlo florecer, él se la pasa trabajando por su propia cuenta. En la franja de años transcurridos entre la siembra y el nacimiento del brote, la semilla del bambú echa raíces.

El bambú primero prepara sus bases para lo que será su sólido futuro y asegura la firmeza que tendrá durante la madurez. Sus raíces son tan fuertes, que ellas frenan la erosión que carcome a la tierra, pues no permiten que épocas de lluvia el piso se desmorone.

Muchos no saben cimentar las bases de lo que será de su futuro. Quieren frutos sin el menor esfuerzo. Luego, por los afanes, sienten que no avanzan. A todos nos corresponde vivir nuestro propio proceso de aprendizaje. 

Algunos dicen que no quieren aprender nada de lo tácito y sencillo de la vid, que no desean perder el tiempo con esas cosas, pero sí quieren el camino dizque fácil. Después, en su quehacer laboral, a la menor adversidad fracasan y mueren, no solo en sus vidas laborales sino emocionalmente.

Justo cuando crece, el bambú es capaz de resistirlo todo. Si hay vientos fuertes, esta caña los enfrenta. Si bien es cierto que se puede doblar con un vendaval, jamás se quiebra. Así deberíamos comportamos ante las borrascas de la vida. Sí tenemos bases tan poco sólidas, ante la menor brisa, los problemas nos moverán el piso y van a carcomer nuestro estado de ánimo.

A veces los resultados frustrantes nos golpean tan fuerte, que nos resquebrajamos y bajamos la guardia. No sabemos asimilar esas experiencias ni mucho menos las aprovechamos para superarnos.

El bambú también es un gran transmisor espiritual. Los peculiares sonidos que producen sus tallos al ser soplados se convierten en vibraciones que elevan el alma, al punto que pueden conseguir curar y aliviar dolencias con sus vibraciones y canalizar o revitalizar la energía.

¿Le compones música a tu alma?, o le das cabida en el corazón a los rencores, a los odios y a las tristezas. Con ello, antes que transmitir un mensaje espiritual, lo que haces es ensuciarte cada día. El bambú es sabio y nos enseña la importancia de estar preparado para lo que vendrá; sea “bueno” o sea “malo”. 

Es importante trabajar para crecer porque solo así seremos capaces de alcanzar el éxito y ser como el bambú: el mayor ser de crecimiento espiritual y vital que existe en todo el universo. Lo que decidas ser, así sea lo más sencillo y que te ayude a vivir dignamente, mientras te haga feliz y te ayude a que otros lo sean, te hace ser un bambú.


Lcdo. Argenis Serrano - Twitter: @Romantistech

martes

NO MATARÁS


NO MATARÁS

Parece que lo más lógico, sencillo y básico es insuficiente para un grosso poblacional. Para esos que se creen mejores, que pueden avasallar, ser el poder (falso, por cierto), que por su físico pueden intimidar, burlarse, dominar, someter, presionar, pisotear. En fin, todos los sinónimos que usted quiera aplicar del mal, esos lo viven y disfrutan.

Y para otros, la ley del Talión (ojo por ojo y diente por diente), se mueve en las aguas de la indignación como forma de equilibrar las cosas. Muchas veces aplicándolo indirectamente, con el deseo. Luego se arrepienten pero ya probaron la venganza y quizá vayan por más sí no aprenden a hacer un mea culpa de pensar intencionalmente en el daño como forma de devolver el recibido o el que haya recibido otro.

Hay leyes, hay formas de justicia y hay personas para aplicarlos. Y esos seres deberían saber también hacerlo, cuando las condiciones sean extremas, no cuando les provoque. Ya hemos visto que por querer alabar a sus jefes que parecen más bien ser sus amos, por el morboso placer de someter a una masa poblacional, por ser el falso rey de la comarca, la identidad que degrada tras uniforme, vemos atrocidades que no se corresponde con la esencia del ser humano y que terminan no siendo ley, en especial porque violan a la Ley de Dios que es la única superior a las constituciones, decretos y órdenes escritas, orales o tácitas para el cumplimiento del deber.

NO MATARÁS, dice el quinto mandamiento de la Ley de Dios. Y parece que debemos extenderlo más allá porque esas dos palabras no parecen explicarle ni declararle a cada ser humano que es una orden, no una sugerencia ni algo que se pasa por alto porque sí.

No puedes ni debes matar al que protesta sin armas, el que no resulta una amenaza, el que aboga por mejoras para sí, para los suyos, para las comunidades. No puedes tampoco herir porque las heridas también pueden ser una muerte silente. No puedes matar a las buenas personas. No puedes matar a la verdad y hacerte el loco excusándote en órdenes, no puedes matar al libre albedrío, a la sensatez, a la sensibilidad. No puedes matar a la humanidad y eso incluye a la tuya.

No puedes y no debes matar.

Y cuando enfrentas a un enemigo, identificando como enemigo a ése que olvidó por completo su humanidad, el respeto, al valor de las personas, de la vida, de la existencia que se une y desarrolla, pues cuando toque, sabrás qué hacer y sin decir que se te justifique, cumplas la ley de derrotar al mal como lo hizo Josué con la ayuda de Moisés. Pero sólo en caso de enfrentar al mal, nunca puedes matar enfrentando al bien, más bien protégelo, ampáralo, rescátalo. Hazlo porque es tu deber, hazlo porque lo elegiste, hazlo porque es tu futuro.

Para quienes no son personas de ley, recuerden también al quinto mandamiento de la Ley de Dios, NO MATARÁS, porque no es tu derecho y menos tu deber. Porque ningún problema se resuelve así. Porque no te impones, porque nunca serás mejor, porque vas al infierno y no sólo el del espíritu, sino en La Tierra.

En las cárceles pagarás condena herido, violado, abusado psicológicamente, viendo a la nada, preso entre paredes y en tu propio reconcomio. Quizá puedas arrepentirte, pero ¿por qué ejecutar la herida mortal o no a otro ser para cambiar luego en una prisión?, cambia antes, ahórrate los años por perder y ser un harapo de ti mismo. NO MATES, NO HIERAS, BUSCA OTRA MANERA. A VECES HASTA IRSE ES LO MÁS VALIENTE Y ACERTADO. PERO MATAR NUNCA TE SALDRÁ BIEN.

Tampoco el suicidio es lo mejor. Sí sufres de depresión, pide ayuda, hay corazones y profesiones abiertos para asistirte. No le des gusto a la muerte de hacer su trabajo, hazla esperar. NO MATARÁS a ese ser valioso que Dios te dio y que ves en el espejo.

Enseñen a sus hijos a nunca herir ni herirse, física y psicológicamente. Que respeten la vida y que tengan temor a Dios con el castigo terrenal y celestial que les impondrá. Porque nunca, ni para los ateos, será mentira que con el acto de matar, viene tu muerte.

Así habrá menos machismo, menos feminismo falso. Habrá damas y caballeros, habrá menos ladrones, asesinos, seres amenazantes o intimidantes (guapetones de barrio), habrá menos atentados, menos resentidos, menos personas usando armas, habrá más seguridad y habrá más humanidad.

Entiende y aplica: 

NO MATES, NO HIERAS, NO ERES QUIÉN PARA HACERLO.

Lcdo. Argenis Serrano - @Romantistech

miércoles

AMITABA, "La Luz del Amor Infinito" (budismo)


La luz del amor infinito. El nombre de Amitaba significa “luz infinita”. Está sentado en postura de loto completo y tiene sus manos en el mudra de la meditación. Su luz es la del sol del atardecer, que irradia amor y compasión. Al meditar en él se calman las olas de nuestros pensamientos. Amitaba es completamente accesible. Reina en el cuadrante del oeste y, como el sol del ocaso, puede simbolizar también la luz de la conciencia que se retira del mundo de los sentidos para adentrarse en los estados superiores de la concentración meditativa. La fuerza espiritual de Amitaba es pura calidez y dulzura. Tiene el color del rubí, el tono de la fascinación, el color de la sangre, el rubor de la emoción delicada, la sombra difusa de la emotividad exaltada.

Ve con claridad que cada ser es único e irrepetible El veneno con el que se le relaciona es raga, la pasión, que tiene la naturaleza de adherirse fuertemente a un objeto en particular. Al meditar en Amitaba surge una energía emocional, pero la pasión mundana se transmuta en sabiduría discerniente. Esto es lo que equilibra a la sabiduría de la igualdad de Ratnasambhava, que ve el factor común que hay en todas las apariencias cambiantes. La sabiduría de Amitaba ve la singularidad; las características distintivas en cada fenómeno. Un amante apasionado sólo quiere estar con esa persona única, incomparable, aparentemente irremplazable que es el objeto de su amor. Está muy consciente de las cualidades que distinguen a esa persona. Cada uno de sus detalles le inspira cariño, algún gesto en particular, una forma de mover la cabeza, una frase típica. Todo esto le parece especial y adorable porque son signos, señales distintivas del ser que ama.

Asimismo, la sabiduría discerniente de Amitaba ve y ama las diminutas particularidades de cada cosa. La diferencia entre el aprecio que tiene un amante y la sabiduría de Amitaba es que la sabiduría discerniente no es dual. No viene con la idea de yo y el otro. Por lo mismo, su cariñoso aprecio de la singularidad no se convierte en la base para un apego exclusivo. 

El poder transformador del amor 
Amitaba es la cabeza de la familia Loto. Se le asocia con todos los atributos de esta flor: bondad, apertura y las cualidades más “receptivas”. La cualidad de la apertura se enfatiza más aún por su elemento, el fuego, que lo consume todo y crea espacio. Además, la totalidad de su apertura se refleja en una leyenda que se relaciona con su animal heráldico, el pavo real. Según el mito, el pavo real puede digerir a las serpientes venenosas sin sufrir ningún daño (la serpiente alimenta la belleza de su plumaje). Este simbolismo, el estar abierto incluso al veneno y transmutarlo en belleza, nos da una idea del poder de transformación que tienen el amor y la compasión de Amitaba. 

Un proceso de transformación claro y apacible 
El reino en el que actúa la transmutación de Amitaba es el de los fantasmas hambrientos, seres que llevan una existencia de deseos frustrados. El amor de Amitaba disuelve los sentimientos de desesperación, de falta de cariño y de inadecuación que los hace aferrarse a la vida. El poder de su meditación los saca de su estado de inquietud e insatisfacción y los lleva a un nivel de contento de sí mismos más profundo. En general, el sendero a la iluminación que representa Amitaba es más “orgánico”. Uno va desplegando los pétalos de su potencial espiritual lenta y dulcemente, hasta madurar en la iluminación. El sendero de Amitaba es de atracción por el nirvana.

Símbolo de una paz infinita
Amitaba tiene también una forma que es su reflejo: Amitayus. Ayus, en sánscrito, quiere decir vida, así que Amitayus significa “vida infinita”. Las dos figuras, Luz Infinita y Vida Infinita representan con claridad el mismo principio, visto respectivamente desde el punto de vista del espacio y del tiempo. De hecho, el budismo indio parece tratar a Amitaba y Amitayus como la misma figura y es sólo en el budismo tántrico del Tíbet y Japón donde vemos que se les considera de manera separada. La figura de Amitaba es sencilla pero cuenta con una cualidad arquetípica. Es un Buda que está meditando y sus manos reposan en el mudra dhyana. Tiene una postura regular, equilibrada, agradable. Manifiesta solidez. Está derecho e inmóvil. No se preocupa. Está centrado. En verdad, se ve como si hubiera echado raíces en la tierra. La figura está sencillamente sentada, en silencio, contenta. No tiene que ocuparse de alguna cita ni llegar a tiempo a tomar el tren. Está en paz, en calma, con actitud abierta.

domingo

San Celestino "El Santo Varón"


Este santo se hizo famoso porque ha sido el único Papa que ha renunciado a su cargo.

Nació en 1215 en los Abruzos, Italia, Él mismo en su autobiografía narra cómo eran sus padres. Dice así: "Mis padres eran muy santos a los ojos de Dios y muy estimados por los vecinos a causa de su excelente comportamiento. Daban muchas limosnas y recibían siempre muy bien a los pobres que llegaban a pedir ayudas. Tuvieron doce hijos, como el Patriarca Jacob, y siempre pedían al Señor que alguno de sus descendientes lograra llegar al sacerdocio". Pedro fue el último de los 12 hijos, y el que llegó a ser sacerdote.

Su madre se entristecía porque ninguno de sus hijos mayores mostraba inclinación hacia el sacerdocio o hacia la vida religiosa pero el niño menor le decía: "Mamá, yo te daré la alegría de consagrarme a Dios". Viendo la mamá que Pedro tenía una gran inteligencia y muy buenas cualidades para el estudio, se propuso hacerlo estudiar, aunque toda la familia se oponía a ello, y aunque tuvo que hacer muchos sacrificios para lograr costearle sus estudios. Él dice en su autobiografía que el primer libro que logró leer de corrido fue el de Los Salmos, y este fue para toda su vida el libro preferido para leer y meditar cada día y todos los días.

Pedro, que luego se llamó Celestino (nombre que significa: "inclinado hacia lo que es del cielo") era estudiante "diferente" a los demás. Sus recreos preferidos consistían en retirarse a la soledad a meditar y rezar. Amaba mucho el silencio y le fastidiaban las fiestas mundanas donde hay trago y bailes y pecado. Al final, cuando ya tenía 20 años supo que en una montaña había un ermitaño dedicado a la oración, y se fue hacia allá a que este santo religioso le enseñara el arte de orar y de meditar. Se construyó una celda tan estrecha que apenas cabía de pie o acostado. Y allí se estuvo tres años en la más estricta soledad. Al principio todo eran consolaciones y alegrías espirituales, pero luego empezaron a llegarle terribles tentaciones que no lo dejaban en paz ni de día ni de noche. Era el ataque de los enemigos del alma para hacerle desistir de su vocación a la santidad. Afortunadamente a base de oración y de mortificación y de consultar de vez en cuando a su director espiritual, logró vencer.

Fue ordenado de sacerdote, pero sentía mucho temor a celebrar la Santa Misa porque se creía indigno. Consultó entonces a un anciano ermitaño el cual le respondió: "¿Y quién es digno de celebrar la misa? Celebre cada día, pero celebre con temor y temblor, o sea con inmenso respeto al santo sacrificio". Al oír esta respuesta se le fueron sus temores.

Muchos hombres, deseosos de hacer penitencia y de conseguir la santidad se fueron a vivir allí cerca de donde moraba Celestino, para recibir de él sus instrucciones, y así llegó a tener 14 conventos bajo su dirección. Su fama de santidad y los milagros que obtenía por medio de sus oraciones lo hicieron famoso en todos los alrededores.

Había muerto el Papa Nicolás IV y los cardenales electores se habían dividido en dos partidos contrarios y ya llevaban dos años sin poder elegir al nuevo Sumo Pontífice. Al fin se les ocurrió una idea: elegir como Papa a un santo monje. Y eligieron a Celestino. Y un día, cuando él menos lo imaginaba, llegaron al monte donde habitaba, varios prelados a comunicarle tan grande noticia. Su susto fue espantoso y se echó a llorar. Pero las gentes lo aclamaban como el mejor para ese cargo.

Celestino tenía 80 años. A su coronación como Pontífice asistieron más de 200,000 personas. La veneración hacia él era tan grande que tenía que pasar días enteros en la ventana impartiendo bendiciones a las multitudes que llegaban a visitarlo. La entrada solemne la hizo cabalgando en un burrito, cuyas riendas eran llevadas por dos reyes Carlos de Anjou y Carlos de Hungría. Era el año 1294.

Pero pronto se dio cuanta Celestino de qué el no estaba preparado para tan difícil cargo ni tenía cualidades para ello. No conocía las leyes y cánones que rigen a la Iglesia en el Vaticano. No sabía hablar bien el latín en el cual se redactan los documentos pontificios. No tenía la suficiente pericia para no dejarse engañar, y así como era tan sin malicia y tan generoso, muchos aprovechaban de que concedía cuanto se le pedía, y llegó el caso de que nombró hasta tres personas distintas para un mismo cargo.

Y para acabar de completar, como su inclinación era a la oración, a la meditación y al silencio, mandó que le construyeran una celda de monje en el Palacio Pontificio, y allí se dedicaba por horas y horas a la oración y a la meditación, y mientras tanto no había quien despachara los asuntos en las oficinas del Pontífice.

Y él mismo reconoció que había sido un error el aceptar el cargo de Papa y se propuso renunciar. Es el primer caso que ha sucedido en la historia de la Iglesia, de que un Papa renuncie a su cargo. Primero publicó un decreto declarando que el Sumo Pontífice sí puede renunciar a su alto cargo. Luego reunió a todos los cardenales y les leyó su renuncia al Pontificado y les pidió que nombraran a su sucesor. Y allí mismo se despojó de todos sus ornamentos pontificios y se vistió de simple moje, y se propuso irse otra vez a la soledad a hacer oración. Era el 13 de diciembre de 1294. Apenas había sido Pontífice durante cinco meses.

Pero sucedió que su sucesor, el Papa Bonifacio Octavo, al sentir que se formaba en Roma un gran partido en su contra y a favor de Celestino, mandó que volviera otra vez a la ciudad, para apaciguar los ánimos. El santo, que no quería saber ya nada más de esos asuntos materiales salió huyendo, pero fue puesto preso y llevado a un castillo donde lo encerraron como prisionero. Por dos años estuvo allí dedicado a rezar y meditar. Cuando algunos se quejaban de que lo tuvieran encerrado decía: "Lo que yo siempre deseaba era tener una celda llena de silencio y de apartamiento de todo para poder dedicarme a la oración y a la meditación. Y esa celda me la han dado aquí. ¿Qué más puedo pedir?"

Murió santamente en mayo de 1206 y fue declarado santo en 1313.

Oración a San Celestino “El Santo Varón”.
!Oh glorioso Mártir Celestino!, cuyo sagrado cuerpo tenemos la dicha de poseer entre nosotros con mayor fe y devoción veneramos tan insigne reliquia y
humildes te pedimos el favor de tu poderosa intercesión. Por Jesucristo Nuestro Señor. 
Amén

LA CONFIANZA...

LA CONFIANZA... quien se la gana, está en el deber de mantenerla, sí es de por vida, mucho mejor.

LA CONFIANZA... quien la da, no debe estar haciendo pruebas banales de la misma. Porque sus dudas también pueden corromperla y sus consecuencias le pesarán despierto y dormido, de por vida.

LA CONFIANZA... mueve al mundo financiero. Ha hecho que el dinero exista, que el oro, diamantes, platino, coltán, tengan el valor que ahora poseen. Sin ello, serían nada más que piedras preciosas, pero no valiosas.

LA CONFIANZA...  ha hecho del bitcoin el punto de enlace del mundo a través de la Internet . Es entonces una confianza sobre otra. Por algunas frutas podridas y detractores no se va a detener, mientras la gran masa le otorguen el voto de confianza.

LA CONFIANZA...  es creer en capacidades, en el ensayo y error, en saber el tamaño del defensor en contra del enemigo monstruoso de varias cabezas y que debe atacar de formas distintas porque se multiplica. Quien confía en el guerrero que con astucia, planificación, control, liderazgo y unidad se concentra en vencer al mal policéfalo, lo que hace es fortalecerle con un poder más allá de sus creencias, quizá no tangible, pero sí existente.

LA CONFIANZA...  es creer en el potencial del niño, en la rebeldía sin daño del adolescente, en la disciplina del adulto joven, en el emprendimiento del adulto contemporáneo, en las ganas del adulto mayor o anciano. 

LA CONFIANZA...  es saber que se puede fallar, pero se debe seguir. También es siempre tener un plan B, un guardado, no poner todos los huevos en una canasta, en analizar, preguntar, estudiar y saber quién es uno. También en saber que hay muchas cosas que no se pueden ni se deben hacer solos, ya que el orgullo nunca es un buen compañero.

LA CONFIANZA...  es lo que hace a una pareja, es lo que hace la paternidad, es lo que hace la familiaridad, es lo que hace a la vecindad y a la familia. Es un trabajo de muy larga data, que se nutre de la regla de oro.

LA CONFIANZA...  es lo que pide Dios junto a la constancia y la acción. El saber que lo que se pide no es inmediato porque el ser humano de por sí, es anárquico y quizá pidiendo agua, termine secando un área y creando un desierto.

LA CONFIANZA...  va más allá de sexo, orientación, peso, color, religión, ideología, gustos; a ell le importan las acciones y la sumatoria de éstas, porque el bien debe siempre pesar más que el mal y muchas veces en el lado de la balanza donde se supone estaré el mal, estarán los errores e incumplidos, que también han de pesar poco.

LA CONFIANZA...  es la que hace falta para contrarrestar a tanto nube gris. Y esa confianza nace en tu corazón, se conecta con Dios y se replica en tus acciones. Hasta en lo más mínimo la puedes hallar, dedícale el rato a buscarla, ella es una buena muleta para el ánimo y un vigorizante para la tranquilidad.

Lcdo. Argenis Serrano - @Romantistech

martes

PROHIBIDO ARROJAR BASURA


Un letrero que por lo repetitivo llegó a la ambigüedad y, por malabares del destino, ha sido tirado a la calle cuál basura, para mayor ironía.

Y ello nos ha dañado como sociedad, como humanos, como hermanos. Porque le perdemos el respeto al entorno.

Sí, toca hablar en plural y enfrentar la tosquedad del reproche del “yo no lo hago”, que está pensando usted.

Pero esto va más allá de la cáscara de plátano que lanza a la calle, cual rutina cómica de los años cuarenta del siglo pasado en el cine y la televisión. Supera al papelito del caramelo, snack, número que ya no le sirve y que arroja con total desparpajo o por un reflejo involuntario, pero que no corrige, en una transitada calle.

No es sólo la caca del perro que sacó a pasear y que no recoge porque no es un área controlada con multas y por ello no le interesa, justificando con el “eso es abono animal”. Tampoco es exclusivamente lo que atañe a hacer una parrillada y utilizar combustibles fósiles para avivar el fuego o quemar un puñado de hojas.

No implica solo a la contaminación sónica, excusándose que está en su casa y vulnerando los derechos de los demás, esos que comienzan donde terminan los suyos. Tampoco es el barrer con agua y creer que hace un bien cuando en realidad está haciendo dos males.

No es únicamente el lanzar una lata, cáscaras o billetes rotos (como tristemente se puso de moda) en el suelo y para mayor dolor, estando una caneca o bote de basura a escaso metros de usted, colocando como pretexto el “hay gente que vive de barrer y recoger eso, yo sólo les estoy dando trabajo, sí no se ensucia, alguien deja de trabajar pues”.

Aquí la basura de verdad es lo que sale del corazón y que se transforma en alguno de éstos hechos irrefutables y de otros que serían más atroces de comentar. Con lo dicho se crea el fundamento de lo que prosigue.

Nos encontramos en épocas donde la basura es ese reconcomio, sed de venganza, de falsa justicia (o ajusticiamiento para ser más exactos), de falta de reciprocidad, de blanco o negro, de pagar con la misma moneda, de socavar momentos, valores, sonrisas, relax, reflexiones, espiritualidad, deporte, entretenimiento, cultura, expresión, comunicación, tan sólo porque te parece que está mal, lo que no hace daño ni al entorno ni a quien lo acomete.

Esa basura es la envidia, la ignominia, el desdén, el resentimiento, el hastío, el “odio mi vida y la de los demás”; esa basura que le quita las honras al duelo, el gozo a los cumpleaños, el regocijo a los logros, el placer a la tranquilidad, la plusvalía a la inventiva y el emprendimiento, la sazón a lo atípico.

Esa basura es la que nos llena el alma de un hollín, moho, brasa, grasa, escombros y quién sabe más cosas que contaminan al corazón, la mente, la vida propia y del entorno inmediato.

Hacerle un aseo al alma, dejar de ver Molinos de Viento como un falso Don Quijote que quiere ver al mundo sólo como sus ojos y valores lo exigen o de plano, no sirve. Esa basura te carcome el alma y no te hace ecológico, eres un material no biodegradable, más bien eres de lo más degradante.

Mira un poco dentro de ti, observa ese cansancio perenne de la crítica, la imposición, la rigidez de unos cánones morales que carecen de moralidad.

Ser como el bambú, sólido pero a su vez flexible, te ayuda a ser menos asocial y de esa manera vas limpiando el entorno. Esa pulcritud hace que el ambiente en derredor sea más respirable y de mayor convivencia. Y hasta esa basurita que tenías en los ojos y en los oídos desaparecerá y verás cosas nuevas.

No lances entonces más basura, ni de la física ni de la emocional. Nunca ensucies los caminos de la vida, las plazas del entendimiento, los ríos y quebradas de la claridad, los bosques de la fortaleza, las playas de la dignidad, los hospitales de la esperanza, los hogares del amor. Sí ves a alguien hacerlo, recógela y ponla en un lugar donde se la lleve el camión del destino y te lavas las manos con el agua y el jabón de la dignidad y de la vida sane en sociedad.

Así, se comienza a sanear a un país. Nunca creas que tu presencia no hace falta, siempre será la más importante.

Lcdo. Argenis Serrano - @Romantistech

sábado

San Pedro Chanel (28 de Abril)

Señor,
tú que has concedido
la palma del martirio
a san Pedro Chanel
cuando trabajaba
por extender tu Iglesia,
concédenos a nosotros que,
en medio de las alegrías pascuales,
celebremos de tal modo
el misterio de Cristo
muerto y resucitado,
que seamos
verdaderamente testigos
de una vida nueva.

Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Pedro Chanel nació en un pueblo francés llamado Cuet, diócesis de Lyon, el 12 de julio de 1803, en el seno de una familia acomodada. Hizo la Primera Comunión a los 15 años y entonces sintió la vocación misionera. Dos años después entró en el seminario. En 1823 quiso acompañar a un profesor suyo, que partía hacia las misiones de América del Norte, junto con otros dos compañeros de estudios, pero no fue posible porque aún le faltaba un año de filosofía.
Pedro fue ordenado sacerdote en 1827 y pidió a su Obispo que lo enviara a las misiones. El Obispo le respondió que su diócesis estaba tan necesitada de evangelización que podía empezar siendo misionero en su propia tierra.
Hacia 1830 se unió a un grupo de sacerdotes con vocación misionera. Formaban la Sociedad de María, o Maristas. A finales de 1836 partió hacia la Polinesia un grupo de maristas en el que figuraba el Padre Pedro Chanel. Por el camino se dividieron en dos grupos, y el Padre Pedro y otro hermano desembarcaron en Futuna el 12 de noviembre de 1837. La isla se hallaba dominada por dos tribus que siempre estaban guerreando. No conocían el cristianismo y había allí un comerciante inglés que estimulaba la beligerancia de los nativos. Pronto estalló una guerra y el rey de la tribu vencedora obligó a los misioneros a vivir cerca de su casa para tenerlos bien vigilados. Pese a todo, Pedro se las arregló para predicar y empezó a convertir a los nativos. En febrero de 1839 un huracán arrasó la isla y las dos tribus firmaron una tregua; pero en agosto la rompieron y una tribu casi aniquiló a la otra en una matanza sin precedentes.
El rey vencedor acabó creyendo que aquellos cristianos estaban introduciendo supersticiones que molestaban a sus propios dioses y decidió acabar con el Padre Pedro. El 28 de abril de 1841, un grupo capitaneado por Musumusu, yerno del rey, fue a buscar a Pedro; lo sacaron de su cabaña y Musumusu le abrió la cabeza de un hachazo. Pedro fue beatificado en 1889 y proclamado mártir y Patrón de Oceanía en 1954.

martes

SALVAESCALERAS: Beneficio Tecnológico y Humanista

La simplicidad es su manejo, la tecnología es de punta; su funcionamiento es sinónimo de efectividad, su fin es sinónimo de humanismo.

Porque existen combinaciones idóneas entre lo tradicional y lo moderno, lo vanguardista y lo clásico, lo común y lo no tan común, lo necesario y el apoyo.

Las salvaescaleras se transformaron en un punto de apoyo para quienes la vida que nos da Dios les tocó en su asignación, por el equilibrio del mundo, un andar despacio o un transitar con el apoyo de aparatos que la mente humana creó, sus manos y ciencia desarrollaron y que Dios permitió.

La esencia del mundo es esa, sin que nos sintamos objetos de prueba, somos parte de un balance que evita el colapso de nuestra propia raza, que a veces ha demostrado con su anarquía que debe ser así. Sin que por ello nos fustiguemos con el “¿por qué a mí”?

Grandes personalidades han avanzado en el campo de la mente y el corazón más allá de las limitaciones de sus pasos. Y han llegado a donde quieren con sus propios medios y con la ayuda de las personas que también Dios nos signó para cada vida: familia, amigos, conocidos y de manera indirecta, lugares de creación, como laboratorios, tecnológicos, empresas u orfebres, para que podamos movilizarnos.

Existen casas particulares donde las familias pueden desenvolverse con normalidad y mucha tranquilidad porque su ser querido, ya sea una persona con capacidades reducidas o una persona mayor que ya no se mueve con rapidez, pueda desplazarse por las escaleras por sus propios medios y así hacer su vida de arriba abajo con normalidad y con esa fuerza del ánimo de poder valerse por sí solo, con tan sólo apretar un botón para poder trasladarse de arriba abajo y viceversa.

Por igual los centros comerciales, los lugares educativos, oficinas públicas, iglesias, sinagogas, edificios particulares y sitios de recreación y cultura se han ajustado al uso de las salvaescaleras, porque respetan los derechos de todos por igual y así nos hacemos más unidos como conglomerado, sin límites ni compasión, sino con deberes y derechos, respeto e interacción por igual, como hermanos que somos en este paso por la vida terrenal.

Son entonces las sillas salvaescaleras parte de la solución en pro de colaborar para con esas personas que se limitaban de trasladarse por las restricciones de los lugares. Ahora, con un trato más humano con el uso de la tecnología, su fortalecimiento espiritual les hacen creer más en sí mismos y crecer como personas, siendo ejemplos para otros.

Todo porque el beneficio de usar alguna de las distintas formas de salvaescaleras que existen en el mercado, les han dado el apoyo para consolidarse en este mundo de hoy y así aportar para un mejor mañana.

Cuando la tecnología está en pro de quienes más la necesitan, podemos hablar de tecnología de punta. Las salvaescaleras, en su sencillez y diseño, son el apoyo para el desenvolvimiento de esas personas que tanto queremos.

Dios inspira y permite, el hombre construye y disfruta en comunión.

lunes

Notre Dame: Catolicismo y Ateísmo te Lloran

Estremece ver cómo la aguja de la Catedral de Notre Dame en París - Francia, se desploma. Ver que un voraz incendio consume al monumento de la fe y del arte histórico de la Francia épica, la de los relatos, de las personalidades, la de los hechos, se desmorona ante los ojos del mundo en unos segundos y sin poder hacer algo más que verlo y lamentarlo, es perturbador.

Quedarán ahora las investigaciones de las cuales algunas hipótesis suenan, pero sólo la verdad podrá estar a la altura de una obra de fe y compasión que se forjó por 185 años y cayó en unos segundos.

La misma, cae cuando los cristianos conmemoramos la pasión, muerte y resurección de nuestro Señor Jesucristo, ergo la Semana Santa. Y recordamos que Él dijo, "derrumben este lugar de Fe y yo lo restituiré en 3 días". Hablando de sí mismo, de su destino, de su regreso a la vida y elevación al reino de los cielos junto a Dios Padre.

Y es así, Notre Dame cayó, pero no la fe. Y para mayor prueba de ello, salvo los haters o locos que jamás faltan, hemos podido leer a renombrados ateos o gentes de hechos científicos, iconoclastas, estoicos del sentimiento religioso, lamentar la caída de Notre Dame. Reconocen en ella arte, historia, ciencia y tecnología (del cómo se cimentaron las bóvedas, la creación de la aguja, colocación de vitrales, filtrado de aire y drenajes, etc.), que fueron adelantadas para su época. Y han reconocido que es un símbolo de Fe para cada sentir y pensar.

Eso indica que el sentimiento y la buena voluntad están vigentes y emergen cuando son necesarias. Aunque Dios es para ser alabado, Él ama a sus hijos por igual y evalúa sus sentimientos y acciones, en especial la hermandad y solidaridad.

Notre Dame se levantará, el pueblo francés así lo dirá y el tiempo les dará de nuevo a su Catedral renovada, resurgiendo de sus cenizas y con la fe de los franceses y el mundo, intacta, además de aumentada porque hay más puntos de encuentro entre los católicos y las demás religiones + los ateos, que lo que muchos creen.

Los separatistas son los que niegan el sentimiento, por ellos se debe orar. Y sí acaso se niegan a cambiar, pues hay que limpiarse el polvo del calzado del lugar donde ellos pisen, alejarse e ir con la gente buena y dejar en manos de Dios su destino, ya que es el turno de Él para decidir.

Notre Dame no está caída, la Fe la mantiene en el sentir de quienes saben de ella y más.

Muchas veces hablan mal de lo que alberga en sus bóvedas, pisos, paredes y demás, El Vaticano. No esperemos a que un desastre haga entender el valor histórico - material que hay en él, como tuvo que ocurrir con la Catedral de París. Es hora de observar con el alma.

Argenis Serrano - @Romantistech

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