Oración a las santas Perpetua y Felicidad
¡Perpetua! ¡Felicidad!
Nombres gloriosos y proféticos,
que vienen como dos
estrellas brillantes de marzo,
saliendo sobre nosotros
sus rayos de luz y vida.
Movidas por tu amor,
vencieron los tormentos y
la muerte
y superaron la furia del
perseguidor,
concédenos, por su
intercesión,
crecer siempre en ese
mismo amor divino.
Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo
que contigo y el Espíritu
Santo vive y reina en unidad,
y es Dios, por los siglos
de los siglos.
Amén.
Oración a las santas Perpetua y Felicidad
Señor y Dios nuestro,
las santas mártires
Perpetua y Felicidad,
movidas por tu amor,
vencieron los tormentos y
la muerte
y superaron la furia del
perseguidor,
concédenos, por su
intercesión,
crecer siempre en ese
mismo amor divino.
Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo
que contigo y el Espíritu
Santo vive y reina en unidad,
y es Dios, por los siglos
de los siglos.
Amén.
Oración a las santas Perpetua y Felicidad
¡Perpetua!, ¡Felicitas!, ¡A
ustedes nos encomendamos!
Santas que nos enseñan la
pureza de la amistad, la sencillez de la fe que hace hermanos en la fe, a los
patrones con los empleados, a los ricos y a los pobres
a los sencillos y a los
preparados, a los jóvenes y a los viejos, a los que tendrían que estar lejos en
la lógica del mundo, y que se reúnen en torno al amor al Señor Jesús.
Les pedimos su
intercesión, enséñennos a vivir en este espíritu de comunión.
Movidas por el amor a
Dios, vencieron los tormentos y la muerte y superaron la furia del perseguidor,
concédenos, por su intercesión, crecer siempre en ese mismo amor divino, en esa
constancia para no dejarnos vencer por el demonio.
Por la intercesión de estas luminosas Santas, todo esto te lo pedimos Dios Padre, por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que contigo y el Espíritu Santo vive y reina en unidad, y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.
