Del mismo modo en que el
aluminio es el metal que más abunda en la Tierra, el oro es el más preciado.
Junto al platino y a la plata, forma parte de una categoría especial: los
llamados «metales nobles», que se caracterizan principalmente por dos
cosas. Según indican los científicos, estos metales se originaron a partir de
la explosión de varias estrellas hace miles de millones de años. Además, no
reaccionan con el oxígeno del aire; su resistencia a la corrosión hace
que perduren en buenas condiciones durante muchísimo tiempo. Esta magnífica
propiedad ha llamado la atención de revistas especializadas como Muy
Interesante, donde este mismo año se ha publicado un artículo sobre el motivo
por el que «el oro no se oxida durante miles de años». Su color tan
atractivo, que rezuma elegancia por doquier, y su capacidad para permanecer en
buen estado durante siglos lo han convertido en un material ampliamente
utilizado en joyería y, en general, en el arte.
Actualmente, en torno a estos
metales nobles, se ha configurado todo un entramado comercial. Quienes
conservan sus joyas y quieren vender oro en
Sevilla pueden hacerlo hoy día en establecimientos especializados como el
del n.º 2 de la Plaza del Museo, en pleno casco antiguo. Aquí realizan la
tasación inmediatamente, con un dispositivo innovador: el espectrómetro XRF,
que utiliza la fluorescencia de los rayos X para determinar la composición
química del metal. De este modo, los tasadores averiguan cuánta cantidad de
oro, plata o platino contiene cada joya, cubierto o moneda y, en función de
eso, calculan su precio.
No obstante, aunque lo más
frecuente es encontrar oro en las joyas, y plata también en las vajillas, hay
otros soportes (menos habituales) donde también están. El hecho de que los
metales nobles aparezcan mencionados en la Biblia ya nos da una idea de lo
preciados que han sido desde la más remota antigüedad.
De la Biblia al siglo XXI: el
oro, el metal noble por excelencia
La pureza de una pieza de oro
se mide en quilates. Cuantos más quilates tenga el oro, más puro será y,
por ende, mayor será también su valor. En la web de compro oro Sevilla, hay una sección con el
precio en tiempo real del gramo de oro en el mercado. En el momento en que ha
sido redactado este texto, el gramo de 24 quilates superaba los 100 euros.
Dicho esto, ¿cuánto valdría entonces un códice medieval con ilustraciones doradas
en su interior?
Como hemos apuntado antes, en
el libro del Éxodo, se relata el episodio del becerro de oro: cuando
Moisés no baja del monte y, ante esto, los israelitas (cansados de esperar) le
piden a Aarón que cree un dios para ellos: «Entonces todo el pueblo se quitó
los pendientes de oro que tenían en las orejas y los llevaron a Aarón. Y él los
tomó de sus manos y les dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de
fundición».
Tal y como se puede observar,
este metal noble se había utilizado en primer lugar para hacer pendientes de
oro. Ya en tiempos del Antiguo Testamento se usaba para fabricar joyas con
él. También en la Biblia encontramos otra mención a los metales nobles; en esta
ocasión, también se alude a la plata: «Y se sentará para afinar y limpiar la
plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a
plata, [...]» (Malaquías 3:3). Con «afinar», su autor se refiere a quitar las
impurezas del metal y, metafóricamente, del ser humano. Esto refuerza lo que
antes ya hemos señalado, que cuanto más puro es el metal, más valor tiene.
Quien pretende vender plata debe saber que el
grado de pureza no se mide igual que en el oro. En lugar de quilates, los
tasadores expertos hablan de milésimas que, a su vez, se pueden representar en
porcentajes. Una pieza de plata de primera ley es una pieza de plata de
925 milésimas, es decir, que su composición química consiste en un 92,5 % de
plata pura y un 7,5 % de otros metales.
No obstante, para calcular el
precio que se le debe pagar al cliente, Compro Oro y Plata Sevilla no
sólo tiene en cuenta la pureza; el valor de la pieza también se establece en
función de lo que pesa y del valor que el metal tiene en el mercado en el
momento de la compraventa.
Una técnica milenaria que alcanzó su esplendor en el Medioevo
Compro Oro y Plata Plaza del
Museo 2 es un espacio donde
vender plata en Sevilla, pero también platino y oro. La diferencia entre
los dos primeros está en la durabilidad y en la abundancia. El platino es
más denso, aguanta mejor el paso del tiempo que la plata y también es más común
en la corteza terrestre. No obstante, aunque la plata y el platino ofrecen
buenos acabados en joyería y cubertería (sobre todo, cuando se combinan con
circonitas o diamantes), ninguno ha sido tan utilizado como el oro por los
monjes del Medioevo.
En plena Edad Media, los
monjes doraban a veces los cantos de los libros y las ilustraciones con las que
iluminaban las páginas de pergamino de sus códices. Asimismo, está documentado
que utilizaron la plata con este mismo fin. Pero, sin duda, el oro era el metal
que más miradas acaparaba. Las técnicas para dorar imágenes y resaltar
algunos detalles en dorado (por ejemplo: en la vestimenta de las personas que
representaban) eran variadas. En el Medioevo, se utilizó mucho el método de los
«panes de oro», unas láminas muy finas de este metal que se aplicaban sobre la
zona a revestir de color dorado.
Como colofón final,
compartimos un dato anecdótico que merece una mención especial: la capilla de
la Virgen del Rosario en Puebla (México) es un edificio dominico cuyo interior
está cubierto de oro puro, es decir, oro de 24 quilates. Ambos metales
nobles (oro y plata) también se utilizan en la actualidad para fabricar
cálices.
Por descontado, quienes no
tengan oro de tanta pureza en sus joyas o quienes sólo cuenten con una bandeja
de plata pueden acercarse igualmente a Compro Oro y Plata Plaza del Museo 2 en
Sevilla, pues también aceptan plata 925, 999, 900 y 800, además de
platino.

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